Sin excepción todas las iglesias judeocristianas son un negocio, algunas van de frente como el del vídeo, otras manejan el negocio poniendo la carga de recopilar fondos o la recaudación en sus "líderes" y haciendo eventos (retiros espirituales, encuentros, conciertos, etc). Es increíble cómo en este tipo de negocios se aprovechan de la necesidad básica humana de sentirse "protegido" y les venden el clásico mito del dios judío (el más famoso, "cool" y "nice" en occidente) para estafarlos, aprovechando que casi nadie se atreve a contrariar el Best Seller de donde lo sacan (La Biblia).
Aunque la mayoría ni se pregunta ni cuestionan los orígenes ni el porqué de la popularidad de dicho libro, prefieren el camino fácil, ir como Vicente donde va la gente, como Raimundo donde todo el mundo, el de no pensar por sí mismos ni tener criterio, creer porque los demás creen y porque es lo "normal".
El camino de no leer, el de no investigar, el de dejarse estafar por sujetos como el del vídeo o el de caer en sectas extrañas que aunque no roben el dinero de la gente si que les roba algo mucho más valioso aún: tiempo, y el tiempo no es nada más que vida, mucha gente perdiendo el/la tiempo/vida en creencias subjetivas que solo favorecen a terceros con su negocio de la fe (la creencia en lo que no se ve, yo diría: en lo que no existe pero que igual se vende), otros se meten en esas cosas por encajar socialmente, por "pertenecer a algo" y aunque sea esa la razón no deja de ser un desperdicio de vida, tiempo y dinero por supuesto.