«Oídme bien: Revolución no significa demagogia y desorden, sino método, ponderación, equilibrio y avance. Nuestras masas siempre heroicas han iniciado la marcha de la victoria y nada ni nadie será capaz de detenerla. Desde el fondo de los hogares que anhelan una educación fecunda y científica de la que hasta ahora han carecido, desde la universidad, donde cada estudiante aspira a cambiar de raíz los viejos sistemas rutinarios, desde el surco agrario donde el labrador todo lo entrega a la patria y nada le reclama, desde el taller y el hogar donde hombres y mujeres piden leyes nuevas que los liberen de la esclavitud en que los colocaron las instituciones conservadoras, hasta la organización de las finanzas de la carrera administrativa y carrera judicial, todo clama a gritos en este país porque se lleve a cabo una revolución fundamental, una transformación rotunda» -Jorge Eliécer Gaitán